Ahora bien, debemos resaltar la transdiscipinariedad que subyace bajo estos principios que rigen las propiedades y características de los sistemas vivos. Como se ha sugerido durante el capítulo, la comprensión sistémica de la vida cuenta con un potente y fecundo marco de comprensión para diferentes ciencias y campos de estudio, y considero, de acuerdo con lo investigado, que aún apenas se está descubriendo el verdadero alcance de una teoría omnicomprensiva -si se quiere holística- de las formas de vida en nuestro planeta. 

Para pensar la visión sistémica como revolución del pensamiento científico podemos pensarlo en términos de su desarrollo histórico. Durante los siglos XVI al XIX, las ciencias se concentraron en la comprensión de fenómenos simples, en los años veinte del siglo XX  se esbozan las primeras teorías de la complejidad, sin embargo la perciben como caótica y azarosa.  Es solo hasta finales del siglo XX que se empieza a descubrir el mundo como una intrincada red interconectada de elementos interdependientes, entonces empezamos a ver la complejidad organizada. 

Una analogía opera bajo la comparación de objetos o fenómenos que busca señalar las semejanzas y similitudes entre los objetos observados. Sin embargo, y lo que demostraré a continuación es que en todas las diferentes formas de organización sistémica y aún en diferentes niveles de complejidad, los sistemas vivos presentan isomorfismos, es decir que cuentan con un mismo patrón estructural. La organización en red o la disposición rizomática representa justamente la organización descentralizada, no jerárquica en donde un conjunto de elementos se presentan como múltiples nodos entrelazados con un grado relativo de organización. 

La imagen de la izquierda representa una célula nerviosa de un ratón -casi igual a la de un ser humano-, la imagen de la derecha es la Millenium Simulation, la más grande y realista simulación del crecimiento de la estructura cósmica y la formación de galaxias. (Tomado de visualcomplexity.org.)

Neurona                             Universo14

 

Londres desde el espacio

       Representación gráfica del internet               

Los habitantes de una ciudad, las neuronas de un sistema nervioso, los internautas que navegan la red (World Wide Web), las hormigas de una colonia, los trabajadores de una corporación, las células de un tejido o los animales y plantas dentro de un ecosistema, se hallan inmersos en una red de relaciones de interdependencia con sus elementos homólogos, y en su interacción local, buscando satisfacer sus necesidades específicas generan patrones emergentes de autoorganización, donde opera la diferenciación y especialización de funciones particulares. Ninguno de los anteriores es consciente del conjunto de patrones generados por ellos, en ninguno de los sistemas se halla un proceso de automatización central, el orden emergente es producto de todos, y no hay manera de que alguno de sus elementos pueda dirigir los cambios generales en la estructura. Todos estos sistemas se autoproducen manteniendo su patrón de organización, todos advierten las perturbaciones de su entorno y actúan en consecuencia. Los componentes de un sistema danzan sinfonías hipercomplejas en redes interconectadas, todos inconscientes de ello, sin pensar que sus movimientos individuales expresan una intrincada y brillante coreografía.

La inclusión de la teoría de la complejidad establece que las propiedades mencionadas; emergencia, autoorganización, acoplamiento estructural, bucles de retroalimentación, autopoiesis y capacidad cognitiva, tomadas desde la triple perspectiva de la vida (materia, forma y proceso) se reproducen en las diferentes formas de organización sistémica de la vida y la materia en diferentes escalas de la realidad. No obstante, debemos reconocer que los isomorfismos entre los diferentes tipos de sistemas no implica que se puedan estudiar del mismo modo, pues no presentan necesariamente las mismas leyes de interacción o desarrollo, tampoco cuentan con las mismas variables de complejidad, diferenciación funcional o medios de transmisión de la información. Pero a pesar de que la comprensión de cada forma de organización deba ser entendida en sus dinámicas propias, se encuentran adscritas dentro de una misma lógica, una lógica sistémica, rizomática y compleja. 

La comprensión sistémica de la vida representa un sólido cimiento epistemológico y un paradigma unificado para las ciencias naturales y sociales en la comprensión de la organización de la materia y la vida en nuestro universo. Hasta el estado actual del conocimiento, defiendo que esta perspectiva tiene un alto grado de aproximación a las propiedades y características ónticas de la realidad y por tanto resulta en el modelo más adecuado para comprender la complejidad inherente al mundo. La perspectiva sistémica, como lo veremos en el último apartado, tiene por tanto la potencia de descubrir conexiones ocultas, estrategias que operan en sistemas en distintas escalas de la realidad y que pueden aportar, de formas insospechadas, al conocimiento de nuestro sistema social, la relación con nuestro entorno natural y físico, y por qué no, la relación de cada uno consigo mismo. En palabras de Steven Johnson, hasta hoy los filósofos de la emergencia habían luchado por interpretar el mundo. Ahora comienzan a cambiarlo. (Johnson: 2001; 22)

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Proyecto Continuum

Ensayos sobre el desarrollo de la especie humana.

Juan Pablo Hernandez

Sample Image Comunicador Social y sociólogo de la Universidad Javeriana de Bogotá. Ensayista, investigador, científico social. Escéptico e idealista de profesión. Ni optimista, ni pesismista.... posibilista.

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